Antes de que llegue tu VION, echa un primer vistazo a la app que lo gobierna. Lee tu wearable, te explica qué ha cambiado y te deja decidir qué dispensa tu dispositivo.
Variabilidad de la frecuencia cardiaca, frecuencia cardiaca en reposo, SpO₂, temperatura y frecuencia respiratoria, cada una comparada con tu propio rango normal y no con una media genérica.
Cada una comparada con tu propio rango normal, no con una media genérica.
Cuando tus datos se salen de tu rango varios días seguidos, VION te sugiere un refuerzo puntual y te explica por qué. No cambia nada hasta que dices que sí.
Un refuerzo puntual cuando tus datos se desvían, con el motivo. Tú decides.